• Seligan y Peterson

La Virtud de la Templanza

Actualizado: abr 21


TEMPLANZA

Fortalezas que nos protegen contra los excesos.

Como virtud principal de esta categoría, la moderación hace referencia a la expresión apropiada y moderada de los apetitos y necesidades. La persona mesurada no reprime sus aspiraciones, pero espera la oportunidad de satisfacerlas de forma que no perjudique a nadie.

1. Perdón & Misericordia

Capacidad de perdonar a aquellas personas que han actuado mal, dándoles una segunda oportunidad, no siendo vengativo ni rencoroso.

El principio por el que se guía es la clemencia, no la venganza. El perdón de las ofensas produce una serie de cambios beneficiosos en el interior de una persona. Cuando las personas perdonan, sus motivaciones básicas o inclinaciones a actuar sobre el transgresor se tornan más positivas —benevolentes, amables o generosas— y menos negativas —vengativas o de evitación.

2. Modestia & Humildad

Dejar que sean los demás los que hablen de uno mismo, no buscar ser el centro de atención y no creerse más especial que los demás.

No se considera especial y los demás reconocen y valoran su modestia. Es una persona sencilla. Las personas humildes consideran que sus aspiraciones, éxitos y derrotas personales carecen de excesiva importancia. En un contexto situacional más amplio, lo que usted ha conseguido o sufrido no cuenta demasiado. La modestia que se deriva de tal convicción no es sólo una evidencia, sino una ventana abierta hacia su interior.

3. Prudencia

Ser cauteloso a la hora de tomar decisiones, no asumiendo riesgos innecesarios ni diciendo o haciendo nada de lo que después uno se pueda arrepentir.

Es una persona cuidadosa. No dice ni hace nada de lo que luego podría arrepentirse. La prudencia constituye la mejor estrategia mientras las cartas no están echadas y se emprende una acción. Las personas prudentes tienen visión de futuro y son dialogantes. No les cuesta resistirse a los impulsos sobre objetivos a corto plazo en pos del éxito a más largo plazo. Sobre todo en un mundo peligroso, la cautela es una fortaleza que los padres desean en sus hijos. Es típica la recomendación «Ten cuidado» ante cualquier actividad que éstos decidan emprender.

4. Auto-Regulación (Auto-Control)

Tener capacidad para regular los propios sentimientos y acciones. Tener disciplina y control sobre los impulsos y emociones.

Le cuesta poco contener sus deseos, necesidades e impulsos cuando la situación lo requiere. No basta con saber qué es lo correcto, también debe ser capaz de poner en práctica ese conocimiento. Cuando ocurre algo negativo, ¿es capaz de regular sus emociones? ¿Puede neutralizar sus sentimientos negativos por sí mismo? ¿Es capaz de estar de buen humor incluso en situaciones delicadas?

#Virtud

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