• Seligan y Peterson

La Virtud de la Humanidad

Actualizado: abr 21


HUMANIDAD

Fortalezas interpersonales que implican cuidar y ofrecer amistad y cariño a los demás.

Las fortalezas de este apartado se ponen de manifiesto en la interacción social positiva con otras personas: amigos, conocidos, parientes y también desconocidos.

1. Amor (Capacidad de amar y ser amado)

Tener importantes y valiosas relaciones con otras personas, en particular con aquellas en las que el afecto y el cuidado son mutuos. Sentirse cerca y apegado a otras personas.

Valora las relaciones íntimas y profundas con los demás. ¿Las personas por las que siente emociones intensas y continuas experimentan lo mismo por usted? Si es así, esta fortaleza es prueba de ello. La fortaleza es más que la noción occidental de romanticismo; de hecho, es fascinante comprobar que los matrimonios concertados de las culturas tradicionales funcionan mejor que los matrimonios románticos de Occidente. También reniego del enfoque «cuanto más mejor» respecto a las relaciones íntimas. No tener ninguna es negativo, pero después de una los beneficios que se obtienen con las relaciones siguientes se reducen cada vez más rápido.

Es más habitual, sobre todo en los hombres, ser capaz de amar que dejarse amar, por lo menos en nuestra cultura. George Vaillant, en un estudio de las vidas de los hombres de las promociones de Harvard entre 1939 y 1944, que ha durado seis décadas, encontró un doloroso ejemplo de ello en su última ronda de entrevistas. Un médico jubilado hizo pasar a George a su estudio para enseñarle una colección de cartas de agradecimiento que los pacientes le habían enviado hacía cinco años con motivo de su jubilación. «Sabes qué, George —le dijo mientras las lágrimas le surcaban las mejillas—, no las he leído.» Este hombre amó a los demás toda su vida, pero no mostró capacidad de recibir amor.

2. Bondad (Generosidad, Compasión, Altruismo, Amabilidad)

Hacer favores y buenas acciones para los demás, ayudar y cuidar a otras personas.

Es bondadoso y generoso con los demás y nunca está demasiado ocupado para hacer un favor. Disfruta realizando buenas obras en beneficio de los demás, incluso aunque no los conozca bien. ¿Con qué frecuencia se toma los intereses de otro ser humano tan seriamente como los suyos?

Todos los rasgos de esta categoría parten del principio de conceder valor a otra persona. La categoría bondad engloba distintas formas de relacionarse, guiadas por el beneficio de otro a tal punto de que se anulan nuestros propios deseos y necesidades inmediatas. ¿Se responsabiliza de otras personas, parientes, amigos, compañeros de trabajo o incluso desconocidos? La empatía y la compasión son elementos útiles de esta fortaleza. Shelly Taylor, que describe la respuesta ante la adversidad característica de los hombres como «lucha y huida», define la respuesta femenina más habitual como «cuidar y fraternizar».

3. Inteligencia Social (Inteligencia Emocional, Inteligencia Personal)

Ser consciente de las emociones y sentimientos tanto de uno mismo como de los demás, saber cómo comportarse en las diferentes situaciones sociales, saber qué cosas son importantes para otras personas, tener empatía.

La inteligencia social y personal es el conocimiento de uno mismo y de los demás. Uno es consciente de las motivaciones y sentimientos de los demás y sabe responder a ellos. La inteligencia social es la capacidad de observar diferencias en los demás, sobre todo con respecto a su estado de ánimo, temperamento, motivaciones e intenciones, y actuar en consecuencia. Esta fortaleza no debe confundirse con ser meramente introspectivo o reflexivo, o tener mentalidad de psicólogo, sino que se demuestra mediante actos de habilidad social.

La inteligencia personal permite acceder a los sentimientos propios y utilizar dicho conocimiento para comprender y orientar el comportamiento. En conjunto, Daniel Goleman ha denominado a estas fortalezas «inteligencia emocional». Es muy probable que este conjunto de fortalezas sea intrínseco a otras, tales como la bondad y el liderazgo.

Otro aspecto de esta fortaleza es encontrar los «espacios» adecuados para uno mismo, como por ejemplo situarse en entornos que maximicen las habilidades e intereses personales. ¿Ha escogido un trabajo, sus relaciones íntimas y sus actividades de ocio de forma que le permitan utilizar sus mejores habilidades cada día, si es posible? ¿Le pagan por hacer lo que verdaderamente se le da mejor? La Organización Gallup descubrió que los trabajadores más satisfechos eran los que respondían afirmativamente a la pregunta: «¿Su trabajo le permite hacer lo que sabe hacer mejor todos los días?» Basta pensar en Michael Jordán, jugador de béisbol mediocre, que «se encontró a sí mismo» jugando a baloncesto.

#Virtud

180 vistas
  • Facebook
  • Twitter
  • YouTube
  • Instagram
This site was designed with the
.com
website builder. Create your website today.
Start Now